Go Green or Go Home

13:22


El verde es el nuevo negro. Ser eco-friendly ya no solo se encuentra en la bombilla del salón, sino también en las noticias, en política, en el mundo de la moda, y cada vez con más popularidad, en la comida.

Es estupendo que cada vez más gente se pase a comprar comida orgánica o empiece a reciclar, pero también es importante saber en qué contexto ecológico nos encontramos en este preciso momento. Son muchos los que hacen estas pequeñas cosas y, ya satisfechos, se olvidan de que tienen una responsabilidad mayor para cuidar del planeta.

Tener un impacto menor en la Tierra es más sencillo de lo que parece. Se puede empezar así:

Caminar como Frodo. Todos sabemos que no abusar del coche ayuda a combatir el calentamiento global, pero ¿cuántos de nosotros realmente lo hacemos? Coger el autobús es más barato, e ir en bici o caminar hasta nuestro destino realmente contribuye a la causa, además de ayudarnos a estar en forma.

Frenar el carro con la compra. Todo lo que tenemos viene de alguna parte, y normalmente cada cosa tiene su impacto medioambiental. Para mitigar la huella ecológica que dejamos con nuestra vida material, lo mejor es elegir productos hechos de materiales sostenibles que ayuden a proteger los bosques y la selva amazónica. También ayuda el consumir menos, y el reducir el plástico que usamos (¡arriba esas bolsas de tela para hacer la compra!).

Green Beauty. La piel absorbe hasta el 60% de los productos que nos ponemos, desde jabones hasta champús. Es por eso que deberíamos elegir productos que sean naturales y respetuosos con nuestro cuerpo. Si además tenemos en cuenta que consumimos unos diez productos al día de media, el que éstos sean respetuosos con el medio ambiente (y no utilicen productos químicos, plásticos no-reciclables, e ingredientes altamente tóxicos para la vida marina, por ejemplo) es vital.

Comida para el cuerpo y para el planeta. Es importante comer fruta y verdura local y de temporada, para no abusar de transportes, modificaciones genéticas, y energía innecesaria, y para apoyar la economía local. No sólo sabe mejor, sino que también es mejor para nuestra salud. Y si es de comercio justo, ¡más que mejor! Además, cuantos menos productos animales consumamos (sobretodo carne, pero también huevos, leche y quesos), más agua, energía, comida y terreno ahorraremos. 

Moda sostenible. Hacer ropa significa enormes cantidades de material, energía, y trabajo. Este trabajo normalmente es mal pagado y bajo terribles condiciones, en las que mujeres y niños de países en vías de desarrollo se ven expuestos durante horas a pesticidas, productos tóxicos, y químicos cancerígenos. Elegir bien la ropa que compramos, y saber de dónde viene cada prenda, y a qué estamos contribuyendo, puede hacer de este mundo un lugar mejor. Después de todo, son los consumidores los que influyen el mercado.

Éstas son razones y consejos que oímos en todas partes, pero por alguna razón siempre dejamos de lado. Bueno, pues la verdad es que hay varias razones por las que tendríamos que hacer el esfuerzo de ser constantes, como por ejemplo nuestra salud o los derechos de los animales. No obstante, la razón principal debería ser el planeta.

Todos los libros sobre ciencia ficción que hablaban sobre el fin del mundo han dejado de ser pura literatura. Nos enfrentamos a un peligro real e inminente llamado cambio climático, que literalmente afecta a todos los continentes, a todas las industrias, todos los aspectos de nuestras vidas.

El hacer contribuciones pequeñas pero constantes puede significar un gran progreso para el planeta, puesto que así creamos una comunidad más justa y más ecológica.

You Might Also Like

0 comentarios

¡ESCRÍBEME!

¡ESCRÍBEME!

SÍGUEME POR CORREO

Licencia CC

Licencia CC